viernes, 12 de agosto de 2022

Eres mar.



Intento correr siempre rápido, tan rápido como esta vida me permite, para despertarme algún día mirando tus ojos color miel. Echo de menos esa sonrisa que era capaz de reconstruir todos mis huesos rotos, que podía unir cada trozo de mi vida. Amo con toda mi alma ese rincón cálido que siempre fuiste, la manta tejida de tus manos acariciando mi pelo, nunca supe lo que era el miedo y el abandono si estabas tú. Una pieza poderosa erguida para protegerme del dolor y mi mala suerte.


Y poco a poco ahogo este dolor que me ahonda, y poco poco te siento tan cerca por momentos. No te vas de mi cabeza, no te vas de nada que yo sea.

Empiezo a correr sobre la arena, cada granito ínfimo que se pega a mis pies y hace que se haga pesado cada movimiento, siendo amortiguado y haciéndome lenta. Siento el sol caliente mordiendo cada rincón de mi piel con una desesperación de verano. Llego a la orilla y siento el contraste de temperatura, la espuma de las olas cubren mis pies mientras se hunden en la arena mojada, y doy pasos inseguros hacia delante, sin pensar, sin mirar atrás, simplemente camino hacia delante y me sumerjo completamente luchando contra el vértigo del frío  contra el calor de mi piel. Y me sumerjo más y más, y deseo no volver a salir, quedarme ahí en tu mar. Quedarme ahí contigo para siempre. Perderme en tu profundidad. Perderme en tu eternidad. Todo se vuelve tan insignificante, ya nada me importa, ya no hay nada más para mi. Simplemente me dejo ir para buscar tu voz cantandome canciones en mis noches más tristes.

Te amo
Eterna como la mar.
Te adoro como se adora el sol.
Feliz cumpleaños 11.08 🖤

miércoles, 4 de mayo de 2022

Lagrimas de purpurina



Hoy quiero llorar purpurina, tomar un Tripi, volar tan lejos, quiero dejar de ser yo. No quiero estar en este lugar recordando todos mis días amargos, recordando las ausencias, las perdidas, la gente que ya no pertenece a mi vida, recordando que un día me quisieron, que un día yo los quise.


Quiero olvidarlo todo, los borraría a todos menos a ti, Hachi.


Quisiera que este dolor constante desaparezca. Quiero que la vida deje de doler.


Quiero dejar de estar siempre en esa casa, en esa habitación, quiero poder salir de allí.

Estoy tan jodidamente rota, que ya no sé cómo recomponer mi vida. No sé cómo armarme de nuevo. Me perdí, estoy tan perdida en este bosque sin salida. Estoy... En verdad no estoy. 

Ya no soy nada.

Ya no siento nada.

Vacío.

Precipicio.

Saltar.

domingo, 24 de abril de 2022

Escribir o morir



Hoy tengo que volver a escribir, después de tanto tiempo de no sentirme tan hundida y atrapada. 
La terapia, un suspiro de aire fresco en este ambiente estancado. Aquí en mi cabeza no corre el aire y es justo cuando siento que comienzo a hundirme en este mar intenso de sensaciones y sueños que me atrapan y me llevan a lo más profundo. 

Quiero nadar fuera de estas heladas aguas, pero ya perdí el norte, ya perdí la noción del tiempo, ya no sé donde quiero llegar, ni hacia donde voy, perdí el rumbo.
 
¿Dónde estás madre? Tú eres el timón de estos días tan confusos y eres el ancla que me hace quedarme en este mundo. 

Tengo ganas de suicidarme con un Tripi, en la bañera, mientras tomo algo rico, con el agua calentita, mientras siento como me voy persiguiendo tu pelo, el aroma de tu perfume, tu sonrisa... 

Quiero irme muy lento, muy despacito, para no alterar el orden del karma, para que no me recuerde que la vida es sagrada.