Hoy tengo que volver a escribir, después de tanto tiempo de no sentirme tan hundida y atrapada.
La terapia, un suspiro de aire fresco en este ambiente estancado. Aquí en mi cabeza no corre el aire y es justo cuando siento que comienzo a hundirme en este mar intenso de sensaciones y sueños que me atrapan y me llevan a lo más profundo.
Quiero nadar fuera de estas heladas aguas, pero ya perdí el norte, ya perdí la noción del tiempo, ya no sé donde quiero llegar, ni hacia donde voy, perdí el rumbo.
¿Dónde estás madre? Tú eres el timón de estos días tan confusos y eres el ancla que me hace quedarme en este mundo.
Tengo ganas de suicidarme con un Tripi, en la bañera, mientras tomo algo rico, con el agua calentita, mientras siento como me voy persiguiendo tu pelo, el aroma de tu perfume, tu sonrisa...
Quiero irme muy lento, muy despacito, para no alterar el orden del karma, para que no me recuerde que la vida es sagrada.

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