A veces necesito
asegurarme de que no pierdo mi rumbo, que sigo hacia adelante y que nadie ni
nada va a pararme, a veces quiero mirar
hacia atrás y cambiar cosas, cosas que no pudo mejorar.
Estoy mejor que
antes, pero el camino que he escogido es un camino largo, un camino difícil y a
veces necesito sacar mis demonios, necesito limpiarme el alma y llorar hasta
que no quede lágrima, para luego recoger los pedazos y seguir, seguir hacia
delante, hacerme cargo de mi vida, de mis problemas, de mi, porque nadie tiene
que cargar con mis angustias, nadie tiene que ayudarme, porque esto y todo lo
que me pase, es mi problema, solo mio.
Yo nací sola, en
un lugar desconocido, un día desconocido a una hora desconocida y me iré de
este mundo de la misma manera, sola. Y poco a poco aprendo a convivir con mi
soledad, poco a poco aprendo a vivir mi vida, a seguir, a no perder los sueños,
a no perder nunca la fuerza que tengo. Aunque hay días en que quisiera ahogarme
en salsa de tomate, en perderme en las luces de esta ciudad, en volverme rió,
en ser nube, hay días en que solo quiero llorar mis penas, en que solo quiero
un poquito de tequila para curar las heridas, en que solo quiero olvidar todo,
en no tener que preocuparme de nada.
Odio estos días
en que se me atraganta la sonrisa, estos días en que me doy cuenta que todo es
tan jodidamente jodido, en que nada me puede salir bien, en que esta vida no me
da tregua, no me da un respiro, nunca se si hago lo correcto, si estoy viviendo
como realmente deseo y me pregunto ¿Qué sera de mi?, ¿Qué va a pasar conmigo?, si voy a ser capaz de superarlo todo, o si me
convertiré en lo que mas odio y temo, en
si voy a renunciar a mis sueños, en si voy a sobrevivir o voy a morir en el
intento.

No hay comentarios:
Publicar un comentario