A veces me hundo en la inmensidad de esta oscuridad que me traga como olas negras. Que me engullen, y que me arrastran más adentro y más profundo en este cúmulo de sensaciones vacías y tristes. En esta colección de lágrimas y sentimientos sin nombre ni sentido. Es tan profundo el frio de estas aguas que siempre intento ocultarlo sin pensarlo con otras cosas, para intentar ocultar toda esa negrura indescriptible que se oculta tan adentro que no sé de dónde viene. Ni siquiera las lágrimas son suficientes para llorar toda la pena que hay ahí dentro.
A veces me gustaría darle al botón de piloto
automático de mi vida, me gustaría seguir funcionando sin pensar, que mi vida
continúe mientras yo me hago un ovillo allí dentro, en esa oscuridad cruda y
cruel, y mirar al vacío mientras dejo la vida pasar. A veces quisiera apagar
las luces, a veces quisiera bajar el telón.
