Siempre viví buscando la luz del sol, buscando sus blancos dientes, sus ojos azules, su amabilidad, su dulzura, su amor, siempre lo busque hasta en las noches. Yo fui la luna enamorada del brillante sol, yo viví en la oscuridad mientras tu me buscabas con tu luz. Y entonces la oscuridad se hizo luz, nos buscamos tan intensamente que nos encontramos.
A veces tenemos esos
días en que yo me convierto en el cuchillo y tu en la herida, días en que hago
lo que me hicieron y no se porque lo hago, no se porque no puedo evitarlo y te
rompo en mil pedazos, tan pequeños como yo.
Entonces me
cuestiono si te merezco realmente, porque el amor se trata de dar y recibir. Y
de repente tengo esa jodida sensación que recibo mas de lo que te brindo, de
que nunca es suficiente lo que me das y no se cuanto quiero y que quiero, solo
se que te amo, te amo como a nadie en el mundo.
Quizás tu eres el
océano y yo solo la piedra.
Tengo un poco de
miedo a lo que va a traerme el destino, a lo incierto, tengo miedo a fracazar
en el intento.