lunes, 1 de octubre de 2012

01.10.2011 Eterna como la mar...


Como empezar, como decirte todo lo que callo, como decirte lo que pienso, lo que siento.
Se que siempre estas conmigo, se que no importa lo lejos que me vaya, siempre estarás a mi lado, estarás en el mundo, porque eres el aire que respiro, el cielo, el mar...
Cuando te marchaste, me regalaste algo, me diste ganas de vivir de nuevo, me dejaste tus ojos, para ver el mundo de esa forma especial que tu lo veías todo, para ver todo eso que me perdía por encerrarme en mi misma.
En este momento, como en muchos otros, desearía que acariciaras mi pelo y me cantaras, como cuando era una niña, y volver a dormir en paz a tu lado.
No puedo imaginar que te has ido de verdad, que de verdad no estas viendo la Tele en tu casa, que no volverás a abrazarme, que no podremos hablar de nuestras cosas horas y horas por teléfono, que no volveremos a llorar ni a reír juntas como antes, ya no podre pedirte consejo, ni ver tu sonrisa, ni a oír las cacajadas que hay en mis recuerdos, ya no esta ese sitio al que siempre podía volver, ya no me esperas.
Para mi aun no te has ido, ahora estas más cerca, estas conmigo.
Te extraño, necesito que me abraces, que acaricies mi pelo, que me cantes, necesito sentir tu paz. Te necesito Mamá.
Jamás podre perdonar mis pecados.

Te ama, tu hija.

Eterna como la mar.